La ola de frío que azota Estados Unidos desde el fin de semana ya dejó al menos 50 muertos, entre ellos tres niños que cayeron a un estanque congelado en Texas. Además, miles de hogares quedaron sin electricidad y se han cancelado cientos de vuelos por la caída de nieve.

El frío se intensificó con el paso de una tormenta que ocasionó grandes cantidades de nieve en una franja de más de 2 mil 100 kilómetros desde Arkansas hasta Nueva Inglaterra.

En Mississippi, decenas de condados requieren agua embotellada, mantas, combustible y generadores, mientras la Guardia Nacional utiliza aeronaves para distribuir suministros a comunidades aisladas.

En Tennessee y Mississippi, se han registrado la mayoría de los apagones, que han afectado a más de 420 mil hogares y negocios.

Se tiene previsto que el norte de Florida alcance los -3.9 grados. Sin embargo, el Servicio Meteorológico Nacional advirtió que el viernes y sábado podrían registrarse nuevas tormentas invernales en la costa este, con temperaturas récord incluso en regiones poco acostumbradas a este clima.

Entre los fallecimientos reportados por las autoridades, están los de tres hermanos de seis, ocho y nueve años, quienes fallecieron tras caer a través del hielo en un estanque privado cerca de Bonham, en Texas. Aunque la madre corrió para sacarlos, el hielo seguía rompiéndose, por lo que falló en el rescate.

Por su parte, en Luisiana se reportó una muerte por intoxicación con monóxido de carbono, cuando una familia trataba de calentar su hogar.