Jennifer Lopez y Ben Affleck tomaron la decisión de retirar oficialmente su mansión de Beverly Hills del mercado inmobiliario este lunes 26 de enero. La residencia, que fue el hogar de la pareja durante su matrimonio, había sido relistada en septiembre de 2026 con un precio de 52 millones de dólares. A pesar de la reducción en el costo inicial, la falta de compradores interesados llevó a los artistas a pausar nuevamente la venta, siguiendo recomendaciones de sus asesores financieros.

La historia de esta propiedad refleja los cambios en la relación de la pareja, quienes adquirieron la mansión en mayo de 2023 por casi 61 millones de dólares. Tras su separación y el posterior divorcio finalizado a inicios de este mes, el inmueble ha pasado por diversos ajustes de precio, llegando a listarse originalmente en 68 millones de dólares en julio de 2024. Expertos del sector sugieren que esperar a un contexto económico más favorable es la estrategia más prudente para evitar una pérdida millonaria significativa.

La imponente construcción de 38 mil pies cuadrados cuenta con amenidades excepcionales, incluyendo 12 dormitorios, 24 baños y un complejo deportivo privado con ring de boxeo y canchas de básquetbol. Además, el terreno alberga un penthouse para invitados y viviendas independientes para el personal de seguridad. A pesar de estos lujos, el volumen de la transacción y las condiciones actuales del mercado de bienes raíces en California han dificultado el cierre de la operación.

El proceso de venta ha sido un punto de contacto constante entre los actores incluso después de su demanda de divorcio presentada en agosto de 2024. Fuentes cercanas indican que ambos han tomado estas decisiones de negocio de manera conjunta, priorizando la estabilidad de sus activos financieros sobre la urgencia de la venta. Mientras tanto, cada uno ha continuado con su vida independiente y sus respectivos compromisos profesionales en Hollywood.

El objetivo principal de retirar la propiedad es aguardar a que el interés por mansiones de este rango de precio se estabilice en la zona de Beverly Hills. Con el divorcio legalmente concluido el pasado 6 de enero de 2025, la mansión permanece como uno de los últimos vínculos materiales de su unión. Se espera que la propiedad vuelva a estar disponible en el futuro, una vez que las condiciones permitan recuperar la inversión realizada por la cantante y el actor.