Javier Aguirre, director técnico de la Selección Mexicana, aseguró recientemente que tiene definido alrededor del 80 por ciento de la convocatoria final para el Mundial 2026. Sin embargo, el panorama no es del todo alentador, ya que una serie de lesiones ha generado preocupación en el cuerpo técnico del Tricolor a menos de cinco meses de la inauguración de la Copa del Mundo.

Actualmente, nueve futbolistas considerados habituales en las convocatorias, varios de ellos titulares, se encuentran fuera de actividad por problemas físicos. Dos de ellos prácticamente ya están descartados para la justa mundialista. Rodrigo Huescas sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior en la rodilla derecha el pasado 1 de octubre, durante un partido de la UEFA Champions League con el Copenhague, una lesión que lo marginará por completo del torneo.

A esta baja se suma la de Jesús Orozco Chiquete, quien fue operado tras sufrir una luxación en el tobillo derecho mientras militaba en Cruz Azul, con un tiempo de recuperación que podría extenderse hasta el verano.

Otros casos generan incertidumbre, aunque aún mantienen esperanzas. Luis Chávez se rompió los ligamentos de la rodilla derecha en la Copa Oro, pero su regreso está cada vez más cerca. Edson Álvarez, capitán del equipo, volvió a resentirse del tobillo derecho y su evolución aún es una incógnita.

Santiago Gimenez fue operado del tobillo en diciembre y se espera que reaparezca entre marzo y abril, mientras que César ‘Chino’ Huerta y Alexis Vega también trabajan contrarreloj para llegar en condiciones óptimas.

Con este panorama, Aguirre y su cuerpo técnico deberán evaluar cuidadosamente los tiempos de recuperación y el estado físico de sus jugadores en la recta final rumbo al Mundial.