Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) acordaron designar a los Guardianes de la Revolución de Irán como “organización terrorista”. La decisión se tomó tras la represión de protestas en ese país, informó la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, durante una reunión en Bruselas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respaldó la medida y señaló que “terrorista” es la forma de calificar a un régimen que reprime con violencia a su propio pueblo. Con esta decisión, la UE se suma a países como Estados Unidos, Canadá y Australia, que ya habían incluido a la Guardia Revolucionaria en sus listas negras.
Además de la designación, la UE sancionó a 21 entidades e individuos iraníes, entre ellos el ministro del Interior, Eskandar Momeni, el jefe de la policía y varios líderes de los Guardianes de la Revolución. Estas sanciones les prohíben ingresar al territorio europeo y congelan sus activos en los países miembros. La lista oficial fue publicada en el diario de la Unión Europea.
El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, celebró la decisión y la calificó como “un gran golpe” para un régimen que consideró “asesino y represivo”. En un comunicado, destacó que la medida es “importante e histórica” y señaló a la Guardia Revolucionaria como una de las principales causas de desestabilización en la región.





















