Lady Gaga interrumpió su concierto en Japón este miércoles para enviar un mensaje de solidaridad a las familias afectadas por las redadas del ICE en Estados Unidos. La artista manifestó su tristeza ante el panorama que enfrentan miles de niños y padres bajo la administración de Donald Trump. Durante su discurso, la intérprete aseguró que el miedo que viven estas comunidades fractura el sentido de pertenencia y seguridad de toda la nación.
La postura de la ganadora del Grammy surge tras la reciente muerte de Alex Pretti a manos de agentes de la Patrulla Fronteriza en Mineápolis. Este fallecimiento representa el segundo incidente fatal en Minnesota durante el último mes, sumándose al caso de Renée Good ocurrido el 7 de enero. Ambos sucesos reavivaron las protestas civiles y el descontento social contra las tácticas empleadas por los organismos de control migratorio.
Gaga hizo un llamado directo a la responsabilidad y la paz, instando a los líderes de la Casa Blanca a escuchar el clamor ciudadano. La cantante cuestionó por qué las personas deben arriesgar sus vidas para obtener un trato digno y respeto básico a sus derechos humanos. Asimismo, criticó la narrativa oficial del Gabinete, que en incidentes previos calificó a las víctimas de conductas delictivas antes de concluir las investigaciones.
La estrella pop enfatizó la urgencia de retornar a un ambiente de seguridad para todos los habitantes del país sin importar su estatus. Su intervención pública coincide con un clima de alta tensión política por la gestión de las fronteras y el uso de fuerza letal por parte de agentes federales. Al finalizar sus palabras, la artista confió en que la presión social obligue a las autoridades a modificar el rumbo de sus actuales políticas persecutorias.
























