OCESA negó este jueves cualquier vínculo con redes de reventa tras las múltiples quejas del fandom ARMY en México. Fernanda Martínez, directora de Comunicación de la empresa, explicó en conferencia de prensa que el sistema de Ticketmaster posee candados tecnológicos estrictos. Según la directiva, el personal de taquilla carece de facultades técnicas para habilitar entradas que no estén liberadas previamente por la plataforma digital oficial.

Respecto a las listas de supuestos revendedores que circulan en redes sociales, la promotora deslindó su responsabilidad en materia de investigación criminal. Martínez puntualizó que la persecución de estas prácticas corresponde exclusivamente a la Secretaría de Seguridad Pública. La empresa insistió en que sus mecanismos internos imposibilitan la venta ilimitada de tickets a personas específicas fuera del flujo comercial establecido para el público general.

Sobre el polémico costo de las entradas, Juan Núñez, subdirector de operaciones del Palacio de los Deportes, reveló que BTS y su equipo fijaron los precios. El directivo detalló que, en giras de alcance global, los artistas coordinan los montos y mapas de los recintos de forma simultánea en cada país. Esta aclaración responde a las críticas sobre los «precios dinámicos» que elevaron el valor de los asientos durante la fase de preventa.

La compañía también justificó la reciente anulación masiva de accesos que afectó a diversos compradores legítimos. La vocera de OCESA confirmó que las cancelaciones ocurren cuando los algoritmos antifraude detectan comportamientos sospechosos o duplicidad de perfiles. El sistema invalida automáticamente las transacciones si identifica el uso de una misma tarjeta bancaria para múltiples compras que superan el límite permitido por usuario.