El periódico estadounidense, The Wall Street Journal, reveló que Ryan Wedding, exatleta y presunto capo estadounidense, fue detenido en México durante un operativo secreto en el que participaron agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI). La acción ocurrió el 22 de enero y, según fuentes oficiales, se intentó mantener en reserva.
La noticia, firmada por los periodistas Steve Fisher, Alexander Ward y Santiago Pérez, detalló que el FBI monitorea a otros narcotraficantes en territorio mexicano. El caso se desarrolla en un contexto de alta tensión entre Washington y México, tras recientes amenazas del presidente Donald Trump de realizar ataques contra cárteles mexicanos.
Las leyes mexicanas prohíben la participación de agentes extranjeros en operativos policiales dentro del país. Por ello, la revelación del medio estadounidense generó cuestionamientos sobre la legalidad y la transparencia del procedimiento.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que Wedding se entregó voluntariamente en la embajada estadounidense en la Ciudad de México. En su conferencia matutina del 27 de enero, afirmó que no existió un operativo de Washington en territorio nacional y que confía en la información proporcionada por autoridades de Estados Unidos.
Mientras Sheinbaum descartó la intervención directa del FBI, el director de la agencia, Kash Patel, mencionó la existencia de un operativo bilateral. La mandataria mexicana evitó profundizar en el tema para no generar polémica, reiterando que su gobierno “dice la verdad siempre”.
Por su parte, el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, confirmó que Wedding se presentó de manera voluntaria el 22 de enero, reforzando la versión oficial compartida con el gobierno mexicano.
La detención se enmarca en un escenario de tensión diplomática. Apenas semanas antes, Estados Unidos realizó un ataque en Venezuela, lo que incrementó la sensibilidad de México frente a cualquier acción extranjera en su territorio.





















