Una nueva polémica sacude a la Liga MX luego de que Allan Saint-Maximin, atacante del Club América, denunciara públicamente haber sido víctima de actos de racismo, los cuales, según sus palabras, no solo lo afectaron a él, sino directamente a sus hijos. A través de su cuenta de Instagram, el futbolista francés compartió un extenso mensaje acompañado de fotografías familiares, donde expresó su indignación y dolor por los ataques recibidos.

“El problema no es el color de tu piel, es el color de tus pensamientos”, escribió el jugador, dejando en claro que, aunque a lo largo de su vida ha aprendido a enfrentar ataques personales, existe una línea que no está dispuesto a permitir que se cruce. “Puedo tolerar ataques hacia mí, crecí luchando contra ellos, pero nunca toleraré que se metan con mis hijos”, añadió.

Saint-Maximin subrayó que su principal misión es proteger a su familia y garantizar que sus hijos crezcan en un entorno donde el respeto y la dignidad sean valores fundamentales. En su mensaje, rechazó de manera tajante cualquier forma de odio y discriminación, señalando que no tienen cabida en la sociedad actual.

El delantero americanista también hizo un llamado a la reflexión, recordando que cada persona es única y merece ser tratada con respeto, sin importar su origen o el color de su piel. Finalmente, lanzó una advertencia directa a quienes agredieron a sus hijos, asegurando que siempre estará presente para defenderlos y que no permitirá que nadie vulnere su bienestar.