El Helicoide, la emblemática estructura de Caracas asociada durante años a la detención de presos políticos y a denuncias de torturas, será transformado en un “centro social, deportivo, cultural y comercial”, anunció la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Así lo dio a conocer Rodríguez en un evento en el Tribunal Supremo de Justicia el viernes, donde también anunció que impulsará una ley de amnistía general que abarque el periodo de violencia política desde 1999 hasta la actualidad, con el objetivo —dijo— de “reparar heridas” y reencauzar la convivencia nacional.
Dicha propuesta beneficiaría a cientos de detenidos que permanecen tras las rejas en el país sudamericano.
Es importante destacar que el edificio, concebido en la década de 1950 como un ambicioso centro comercial de diseño futurista en forma de hélice, volvió al centro del debate internacional luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mencionara el cierre de un sitio de “torturas” en la capital venezolana. Y es que, actualmente, en El Helicoide operan dependencias de la Policía Nacional Bolivariana y del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).
Organismos de Naciones Unidas y organizaciones de derechos humanos han documentado en este lugar presuntas violaciones graves, incluida la existencia de “salas de tortura”. Incluso, en informes recientes, la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU señaló que el uso de la tortura y los malos tratos habría buscado generar un “clima de temor” en la sociedad venezolana.
El recinto también ha sido escenario de muertes bajo custodia. Entre los casos más emblemáticos figuran el del concejal opositor Fernando Albán, fallecido en 2018, y el del general retirado Raúl Isaías Baduel, muerto en 2021, ambos en circunstancias cuestionadas por familiares y ONG.
Cabe mencionar que, según la ONG Foro Penal, hasta ahora se ha confirmado la liberación de 302 personas, aunque en Venezuela permanecen 711 presos políticos.























