El ex príncipe Andrés de Inglaterra, hermano del Rey Carlos III, enfrenta nuevamente la atención pública por sus vínculos con Jeffrey Epstein. El primer ministro británico, Keir Starmer, instó a Mountbatten-Windsor a testificar ante un comité del Congreso tras la difusión de fotografías comprometedoras y documentos relacionados con el caso Epstein.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó más de tres millones de documentos, incluyendo miles de imágenes. Entre ellas, varias muestran a Andrés arrodillado sobre una mujer no identificada. También se revelaron correos electrónicos de 2010 y 2011 que evidencian comunicación con Epstein, pese a que el ex príncipe había asegurado haber roto la relación.

En octubre pasado, el Rey Carlos despojó a su hermano de sus títulos reales, relegándolo a “señor Mountbatten-Windsor”. Andrés también perdió la mansión en Windsor y fue trasladado a una residencia más modesta en Sandringham. Sus hijas, Eugenia y Beatriz, conservaron sus títulos.

El caso se reavivó tras la publicación póstuma de las memorias de Virginia Giuffre, quien relató encuentros con Andrés cuando era menor de edad. Además, la prensa británica difundió correos que contradicen las declaraciones del ex príncipe sobre su relación con Epstein. La polémica se suma a la entrevista de 2019 con la BBC y al acuerdo extrajudicial alcanzado en 2022 con Giuffre.

Expertos señalan que la monarquía británica evitó durante años sancionar severamente a Andrés, considerado el hijo favorito de la Reina Isabel II. Sin embargo, con Carlos en el trono y enfrentando problemas de salud, se busca fortalecer la institución para el futuro del príncipe Guillermo, quien ha pedido medidas más firmes contra su tío.