Gerardo Taracena falleció a los 55 años, según informó la Asociación Nacional de Actores este domingo. El artista, formado en el Centro Universitario de Teatro de la UNAM, consolidó una prolífica carrera que abarcó más de cien producciones entre cine, teatro y televisión. Aunque las causas del deceso permanecen bajo reserva, figuras como Tenoch Huerta y Arcelia Ramírez expresaron sus condolencias ante la pérdida de uno de los rostros más respetados de la industria.

La trayectoria del actor originario de la Ciudad de México alcanzó relevancia global en 2006 con su interpretación de «Ojo Medio» en la cinta Apocalypto. Bajo la dirección de Mel Gibson, Taracena realizó un extenuante trabajo físico y aprendió la lengua maya para dotar de realismo a su personaje. Este papel le otorgó una proyección internacional que lo llevó a compartir créditos con estrellas de la talla de Brad Pitt en La Mexicana y Denzel Washington en Hombre en llamas.

En el ámbito nacional, su talento fue reconocido con el Premio Ariel por su participación en la película El Violín. Su capacidad para transitar entre el drama intenso y la comedia lo convirtió en un actor recurrente en éxitos de taquilla como Salvando al soldado Pérez y ¿Qué culpa tiene el niño?. Recientemente, su trabajo en series de plataformas digitales como Narcos: México y Diablero reafirmó su vigencia ante las nuevas audiencias internacionales.

El legado de Taracena incluye también su última participación en la serie Come Tierra, estrenada en Amazon Prime a finales del año pasado. Su disciplina y calidad humana son los aspectos más resaltados por sus colegas en los diversos homenajes que inundan las redes sociales. Con su partida, el cine mexicano pierde a un intérprete cuya huella artística logró derribar fronteras y dignificar el trabajo actoral en cada uno de sus proyectos.