El gobierno de Estados Unidos ordenó el confinamiento de un centro de detención para familias migrantes en Texas debido a un brote de sarampión.
Lo anterior, luego de que el Departamento de Seguridad Nacional confirmó dos casos en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, que alberga a mil 200 personas, de las que al menos 400 son menores de edad.
Ante la noticia, profesionales de salud en Texas expresaron su preocupación. En una carta dirigida a las autoridades sanitarias estatales y locales, el jefe de podología de la Universidad de Texas en San Antonio, Lee Rogers, pidió que se declarara una emergencia de salud pública.
Y es que, la situación en el centro “es más grave que un brote típico porque la reclusión en régimen de congregación crea un riesgo de exposición casi universal”, señaló el documento.
Aún con atención médica moderna, el sarampión causa una morbilidad considerable. Una de cada cinco personas que contraen el virus requiere hospitalización y entre una y tres de cada mil niños infectados mueren por complicaciones respiratorias o neurológicas, destacan especialistas.
Es importante señalar que el de Dilley es uno de los dos centros en todo el país donde el gobierno federal detiene a familias enteras de migrantes, una práctica que fue pausada por varios años durante el mandato del expresidente Joe Biden (2021-2025) y que fue reanudada por Donald Trump.























