La Casa Blanca arremetió este martes contra Bad Bunny y el círculo de artistas de Hollywood que utilizaron la plataforma de los premios Grammy para condenar las políticas migratorias vigentes. Karoline Leavitt, portavoz de la presidencia, calificó como una «desafortunada ironía» que figuras con altos niveles de protección privada intenten deslegitimar el trabajo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Según la funcionaria, los agentes federales solo cumplen con su deber de detener a individuos peligrosos y hacer valer las leyes de la nación.

La controversia escaló tras el discurso de Benito Martínez Ocasio al recibir el premio a Mejor Álbum de Música Urbana. El artista aprovechó el micrófono para exigir la salida del ICE de las comunidades latinas, enfatizando que los migrantes son seres humanos y ciudadanos americanos que merecen respeto. Sus palabras, que incluyeron la frase «Fuera ICE», resonaron en una ceremonia donde otros músicos, como Billie Eilish, también mostraron su rechazo a las redadas masivas que la Administración Trump ha implementado recientemente.

Leavitt aprovechó su intervención ante la prensa para señalar una supuesta doble moral por parte de la élite artística. La portavoz reprochó que el gremio guardara silencio ante las políticas de la gestión anterior de Joe Biden, a las que culpó de permitir una «invasión» en las fronteras. En contraste, criticó que ahora se busque «demonizar» a quienes intentan capturar a «depredadores violentos» que amenazan la seguridad de ciudadanos estadounidenses inocentes.

El clima de tensión entre Washington y la industria del entretenimiento se intensifica tras la muerte de dos personas en Mineápolis a manos de agentes federales. Estos incidentes han motivado el uso masivo del prendedor «ICE Out» en alfombras rojas y eventos públicos como símbolo de protesta. Mientras los artistas refuerzan su activismo, el Gobierno mantiene su postura de defensa férrea hacia las agencias de seguridad, marcando una división profunda en la narrativa sobre los derechos humanos y la soberanía fronteriza en 2026.