La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió este miércoles la estrategia de seguridad de su Gobierno, centrada en la no confrontación militar, en medio de la crisis de violencia que se vive en Sinaloa, entidad donde en días recientes se registró el secuestro de diez mineros y un ataque armado contra dos diputados locales.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que el enfrentamiento directo con las organizaciones criminales ya fue aplicado en el pasado y generó mayores niveles de violencia. Afirmó que la prioridad de su administración es la detención de los grupos delincuenciales dentro del marco de la ley, así como la atención a las causas sociales para evitar que los jóvenes se incorporen a estas organizaciones.
Sheinbaum reconoció que la violencia en Sinaloa está relacionada con una pugna interna entre facciones de un grupo criminal, aunque señaló que los homicidios han mostrado una disminución. Indicó que su Gobierno busca evitar afectaciones a la población civil y confirmó que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se encuentra en la entidad para revisar y reforzar la estrategia.
Asimismo, destacó avances como el desmantelamiento de laboratorios clandestinos, lo que ha reducido la producción de drogas. La presidenta insistió en la necesidad de que Estados Unidos frene el tráfico ilegal de armas hacia México, al señalar que una alta proporción de las armas de alto poder incautadas provienen de ese país.
En respuesta a los hechos recientes, el Gobierno federal desplegó cerca de 2,800 elementos de seguridad y fuerzas armadas en Sinaloa para reforzar la protección de la población.























