La tribu nativa americana Tongva, originaria de la cuenca de Los Ángeles, expresó su gratitud hacia Billie Eilish tras su contundente discurso en la 68.ª edición de los premios Grammy. Al recibir el galardón a Mejor Canción del Año por «WILDFLOWER», la intérprete californiana lanzó una crítica directa a las políticas migratorias actuales, sentenciando que «nadie es ilegal en tierra robada» y cerrando con una condena explícita al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
A pesar de que Eilish no consultó previamente con la comunidad indígena, un portavoz de la tribu Tongva declaró al Daily Mail que aprecian el uso de su plataforma global para iluminar problemáticas históricas que suelen ser ignoradas. Sin embargo, la organización se puso en contacto con el equipo de la cantante para pedirle que, en próximas intervenciones, haga referencia directa a su tribu. El objetivo es que el público internacional comprenda que el territorio que hoy ocupa la ciudad de Los Ángeles sigue perteneciendo, en términos ancestrales, a los Gabrieleno Tongva.
El mensaje de la artista no estuvo exento de controversia. Críticos del sector conservador, como el reportero Eric Daugherty, señalaron una supuesta hipocresía en las palabras de Eilish, argumentando que su mansión de tres millones de dólares está asentada precisamente en esas «tierras robadas» que mencionó. Ante estos señalamientos, la tribu se mantuvo enfocada en el valor de la visibilidad, subrayando que figuras públicas como ella ayudan a cuestionar la narrativa oficial sobre la propiedad de la tierra y la legalidad migratoria en el país.
La frase «Nadie es ilegal en tierra robada» se ha convertido en un lema recurrente para colectivos que defienden los derechos de los inmigrantes en medio de un clima político tenso marcado por redadas masivas. Billie Eilish, por su parte, instó a sus colegas y seguidores a no perder la esperanza y a continuar utilizando la protesta como una herramienta de cambio real. Hasta el momento, la artista no ha emitido una respuesta pública a la solicitud formal de la tribu Tongva sobre el reconocimiento explícito de su territorio.


























