Científicos del instituto universitario que dirige la hija menor del presidente de Rusia, Vladimir Putin, Katerina Tíjonova, trabajan en la implantación de chips en palomas con el fin de convertirlas en biodrones teledirigidos, informó este miércoles el portal Meduza.
Se trata de la start-up rusa Neiry Group, donde trabajan científicos del Instituto de Inteligencia Artificial, que implanta chips cerebrales en esos pájaros para espiar e inspeccionar áreas concretas, como instalaciones industriales o militares, aunque también como equipo de búsqueda y rescate.
Entre los directivos de la empresa se encuentra Mijaíl Lébedev, un profesor de la Universidad Estatal de Moscú, al que está adscrito al instituto de Tíjonova.
El citado instituto tiene un laboratorio dedicado específicamente al “desarrollo de interfaces neuronales invasivas”, dirigido por el biólogo Vasili Popkov, quien participó en el mismo tipo de experimentaciones de Neiry con ratas.
Entre los inversores de la compañía tecnológica se encuentran varias organizaciones supervisadas por Putin, y una fundación creada por el oligarca del metal, Vladímir Potanin, entre otros.
La empresa enfatiza el carácter pacífico de su misión, que se encuentra en fase de experimentación en condiciones de laboratorio; sin embargo, planea enviar las aves en vuelos de decenas de kilómetros.
Por el momento, las palomas espías se distinguen fácilmente por un cable que sale de su cabeza y lo conecta con una mochila a su espalda, que contiene una batería solar y una cámara en el pecho.
Para defender su trabajo, la empresa insiste en los aspectos éticos y la seguridad de experimentación sobre los animales, pero no ofrece mayor información sobre la forma de trabajo y el número de aves usadas en el desarrollo de su proyecto.
Es importante señalar que el grupo empresarial trabaja en diversas neurotecnologías relacionadas con humanos y animales, entre ellos ratas y vacas.























