El gobierno de Estados Unidos, a cargo de Donald Trump, anunció el envío de seis millones de dólares a Cuba como ayuda humanitaria; sin embargo, mantendrá el veto a los envíos de petróleo hacia la isla.
Al respecto, el Departamento de Estado afirmó que las necesidades humanitarias en Cuba no guardan relación con el bloqueo petrolero; también arremetió contra el gobierno de la isla, al acusar que no emplea sus fondos para cubrir las necesidades.
“La gente no tiene acceso a alimentos. Y no es porque no permitamos que el petróleo venezolano ilícito siga enriqueciendo a Raúl Castro. Es porque el gobierno no puede abastecer los estantes de las tiendas”, destacó en rueda de prensa el subsecretario de Estado interino para Asistencia Exterior, Asuntos Humanitarios y Libertad Religiosa, Jeremy Lewin.
Apenas el 14 de enero, EE. UU. informó el envío de asistencia humanitaria por un valor de 3 millones de dólares a Cuba para afectados por el huracán Melissa.
La ayuda humanitaria recién anunciada incluye decenas de miles de unidades de productos básicos, entre ellos kits de higiene o alimentos no perecederos como pasta, arroz, atún enlatado o frijoles, y que, al igual que la primera partida de enero, será enviada desde Miami a través de los mismos canales y repartidos a través de parroquias locales.
Lewin informó que la ayuda será entregada mayormente en la parte oriental de la isla dañada por el huracán a finales de octubre del año pasado.
Es importante destacar que Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, aseguró este jueves que la isla no ha recibido combustible desde el exterior desde el pasado diciembre, tras la presión de EE. UU.























