Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra Irán, dirigidas a frenar sus exportaciones de petróleo y productos petroquímicos. La decisión se dio a conocer momentos después de que ambos países concluyeran una ronda de diálogo en Mascate, Omán, en un intento por evitar una escalada militar en la región.

Las sanciones afectan a 15 entidades, dos personas y 14 buques de la llamada “flota fantasma”, vinculados al comercio de crudo iraní. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, señaló que el presidente Donald Trump está comprometido a reducir las exportaciones ilícitas bajo la campaña de “máxima presión” de su administración.

El encuentro en Omán fue el primero de este tipo desde junio de 2025, cuando Estados Unidos se unió a la guerra de Israel contra Irán atacando instalaciones nucleares. Irán insistió en que las conversaciones se limiten a su programa nuclear, mientras que Washington busca incluir temas como misiles balísticos y apoyo a grupos armados en Oriente Medio.

Para mantener la presión, Estados Unidos desplegó en el Golfo una decena de buques de guerra y un portaviones. Pese a la tensión, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abaas Araqchi, calificó el diálogo como positivo y aseguró que ambas partes acordaron continuar las negociaciones en futuras reuniones.

Araqchi declaró que las conversaciones se centran exclusivamente en el tema nuclear y pidió a Washington abstenerse de amenazas para avanzar en el proceso. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr al Busaidi, destacó que el diálogo permitió identificar áreas de posible progreso.

La Casa Blanca reiteró que su objetivo es alcanzar una “capacidad nuclear cero” en Irán y que Trump cuenta con diversas opciones además de la diplomacia. Mientras tanto, Teherán busca el levantamiento de sanciones que han afectado su economía durante años.