La dinastía Figueroa enfrenta un nuevo y turbulento capítulo tras la difusión de audios atribuidos a Imelda Tuñón. En el material, compartido inicialmente por la cuenta de Instagram @reinavenenosa, se escucha a la joven relatar presuntos episodios de abuso sexual que Julián Figueroa habría sufrido durante su infancia. Según las declaraciones de Tuñón, el agresor habría sido su propio hermano, José Manuel Figueroa, un hecho que, afirma, era del conocimiento de su círculo cercano.
En las grabaciones, Imelda cuestiona duramente el papel de Maribel Guardia, sugiriendo que hubo omisiones ante el bienestar del fallecido intérprete. La joven menciona una conversación con su propia madre, quien supuestamente criticó la falta de acciones legales o de protección en aquel momento. Estos señalamientos se suman a una serie de filtraciones recientes, incluyendo videos de discusiones maritales, que han puesto bajo la lupa la estabilidad de la familia tras la muerte de Julián.
José Manuel Figueroa rompió el silencio ante el programa digital En Shock, conducido por Jorge Carbajal y Felipe Cruz. El cantante manifestó su desinterés por participar en lo que calificó como «chismes» de prensa, argumentando que estas polémicas no benefician su carrera profesional ni sus ventas de discos. No obstante, el hijo de Joan Sebastian dejó abierta la posibilidad de proceder legalmente contra quienes resulten responsables de difundir tales acusaciones en su contra.
La controversia ha generado una profunda división de opiniones en redes sociales, donde se debate la veracidad de los audios y las intenciones detrás de su filtración en este 2026. Mientras la familia Figueroa intenta mantener la calma, las declaraciones de Imelda Tuñón reabren heridas sobre la infancia del cantante y la dinámica interna de una de las familias más famosas de México. Por ahora, Maribel Guardia no ha emitido una postura oficial respecto a los señalamientos de negligencia que se mencionan en el material difundido.


























