El Super Bowl LX, que enfrenta a los New England Patriots y los Seattle Seahawks, no solo destaca por el espectáculo deportivo, sino también por su tradicional escaparate publicitario, considerado uno de los más codiciados a nivel mundial. Este año, los anuncios de 30 segundos alcanzaron un precio promedio cercano a los 8 millones de dólares, e incluso algunos superaron los 10 millones, según reportes especializados.


Diversas marcas apostaron por la presencia de atletas y celebridades para captar la atención del público. Entre los más comentados figura el exmariscal de campo Peyton Manning, quien regresa en un comercial de Bud Light junto al comediante Shane Gillis y el cantante Post Malone, en una pieza cargada de humor ambientada en una boda.

La firma Oakley presentó sus gafas inteligentes con un anuncio protagonizado por deportistas como Marshawn Lynch, la patinadora Sky Brown y la ciclista Kate Courtney, combinando tecnología y alto rendimiento. Por su parte, Michelob Ultra apostó por un mensaje deportivo con el actor Kurt Russell y la campeona olímpica Chloe Kim.


También destacó la campaña de Novartis, donde exjugadores y estrellas actuales de la NFL promueven la detección temprana del cáncer de próstata, así como la participación de Serena Williams en un anuncio enfocado en salud y bienestar.


Estos comerciales confirman que el Super Bowl continúa siendo una vitrina clave para la industria publicitaria global.