Los correos electrónicos contenidos en los recientes registros del Departamento de Justicia arrojan nueva luz sobre la relación entre el director Woody Allen, su esposa Soon-Yi Previn y el financista condenado por delitos sexuales Jeffrey Epstein.

Según los documentos, Allen y Previn, vecinos de Epstein en Nueva York, compartían cenas frecuentes y apoyo emocional durante momentos de controversia mediática. En 2015, con ayuda de Epstein, la pareja pudo realizar un recorrido por la Casa Blanca, aunque el entonces presidente Barack Obama se encontraba en Hawái. La gestión se realizó a través de contactos de Epstein en la administración de Obama y fue coordinada con la exconsejera de la Casa Blanca, Kathy Ruemmler.

Los correos muestran que la relación de Allen y Previn con Epstein incluía asistencia mutua frente a críticas públicas por escándalos personales y legales, incluyendo la relación tabú entre Allen y Previn y las acusaciones de abuso contra Dylan Farrow, hija adoptiva de Mia Farrow. En varios intercambios, Epstein comparaba los escándalos de Allen con los de figuras como Bill Cosby, mientras Allen defendía que su situación era “radicalmente diferente” y no requería disculpas.

Los correos también reflejan la cercanía social entre ellos: asistían a proyecciones de películas de Allen, compartían cenas con personalidades como Noam Chomsky, Dick Cavett y David Brenner, y discutían la cobertura mediática de sus controversias. Previn actuaba frecuentemente como intermediaria en las comunicaciones entre Allen y Epstein.

Aunque estas relaciones resultan llamativas por la notoriedad de Epstein y sus delitos sexuales, Allen nunca ha sido acusado de participar en los crímenes del financiero. Los correos, sin embargo, evidencian la intimidad y el apoyo mutuo que mantenían frente a la opinión pública.