El Tren Interoceánico reservó hasta 2031 la información técnica de los vagones del convoy de la Línea Z, Salina Cruz-Coatzacoalcos, tras el descarrilamiento ocurrido el pasado 28 de diciembre que dejó 14 muertos.
Lo anterior, bajo el argumento de que su divulgación podría comprometer la seguridad nacional y la continuidad operativa, dio a conocer una publicación de El Universal.
Según las autoridades, entregar detalles sobre el modelo de las unidades o los manuales operativos es un riesgo de “daño mayor”, pues podría facilitar actos de sabotaje, robo de piezas o incluso la planeación de actividades ilícitas.
Pese a que reconocieron el interés público por conocer el estado del tren, afirmaron que la entrega de copias de reportes y comunicaciones podrían comprometer el esclarecimiento del fatal percance de diciembre y la eficiencia de la acción ministerial.
También señaló que la infraestructura ferroviaria forma parte de un proyecto estratégico para el desarrollo del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, lo que exige mayores medidas de protección.
De igual forma, el Comité de Transparencia resolvió reservar por cinco años las comunicaciones del centro de mando relacionadas con el descarrilamiento.
Asimismo, precisó que la información podrá ser revisada antes del plazo establecido, en caso de que desaparezcan las causas que motivaron su clasificación como reservada.
Cabe mencionar que, por el descarrilamiento, hay dos personas detenidas: un conductor y un despachador.
Y es que la Fiscalía General de la República (FGR) concluyó, tras una investigación, que una de las causas del accidente fue el exceso de velocidad.























