Bad Bunny hizo historia este domingo en el Levi’s Stadium al presentarse en el show de medio tiempo del Super Bowl en su edición LX ante miles de personas y millones de espectadores en el mundo, en medio de la tensión ocasionada por las medidas migratorias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Su presentación fue una protesta musical en contra del racismo. Desde entregarle su Grammy a Liam Conejo, un niño migrante detenido por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), “La Casita” llena de artistas hispanos, así como coreografías masivas, el “Conejo Malo” dejó en claro que la unión y la fraternidad siempre será la respuesta. Además, el desfile de banderas de América reforzó el mensaje de diversidad y orgullo cultural.

Un hecho que emocionó a los latinos fue que Bad Bunny se presentó con su nombre completo: Benito Antonio Martínez Ocasio.

El espectáculo arrancó con “Tití me preguntó”, en medio de una escenografía con guiños a la identidad latina. Tras ello, siguieron temas como “Yo perreo sola” “Mónaco” y “Safaera” que hicieron vibrar a todo el público en una mezcla de baile y energía.

La primera invitada de la noche fue Lady Gaga, quien interpretó “Die With a Smile” en versión salsa que hizo gritar a los presentes. Luego, ambos artistas danzaron al ritmo de “Baile inolvidable” mientras se recreaba una boda con los símbolos latinos culturales.

La euforia llegó a un punto más alto cuando apareció el segundo invitado: Ricky Martin, quien interpretó “Lo que pasó en Hawaii”. Sin duda, este fue un momento memorable en la presentación, debido al puente que significó entre generaciones de artistas puertorriqueños.

Por su parte, la casita tuvo como invitados a Pedro Pascal, Karol G, Jessica Alba, Cardi B y Young Miko.

Además, al inicio del show, estuvieron los boxeadores Xander Zayas de Puerto Rico y Emiliano Vargas de México.