En San Francisco, a pocos días del Super Bowl, comenzaron a aparecer carteles con el mensaje “Chinga la migra”, protagonizados por el sapo concho, figura asociada a Bad Bunny. La imagen, colocada en zonas cercanas al estadio Levi’s de Santa Clara, se volvió viral por su carga política al rechazar las redadas y detenciones del ICE en Estados Unidos y denunciar las políticas antimigrantes.

El mensaje surgió en un contexto de alta tensión social y mediática, marcado por la participación de Bad Bunny en eventos de gran alcance internacional y por una narrativa política que ha intentado frenar la visibilidad del cantante hispanohablante, impulsada incluso desde sectores cercanos a Donald Trump.

El sapo concho (Peltophryne lemur) es una especie endémica de Puerto Rico que durante décadas fue considerada extinta y que, tras su redescubrimiento en el siglo XXI, se convirtió en un símbolo de resistencia y supervivencia. Su historia también lo ligó a críticas contra la gentrificación y al debate ambiental, luego de que extranjeros se quejaran públicamente del “ruido” que produce en zonas costeras.

Bad Bunny retomó esta carga simbólica y la resignificó cultural y políticamente, conectándola con la defensa del territorio, la identidad puertorriqueña y la experiencia migrante. Así, el sapo concho dejó de ser solo una especie para transformarse en un emblema cultural latino.

El uso del sapo concho como imagen central se consolidó en 2025, con el lanzamiento del álbum Debí Tirar Más Fotos (DTMF), donde Bad Bunny aborda temas como el desplazamiento, el imperialismo y las redadas migratorias. Desde entonces, el personaje ha aparecido en videos, cortometrajes, mercancía oficial y conciertos, incluidos algunos en México.

En los carteles de San Francisco, el sapo viste ropa tradicional puertorriqueña, levanta tres dedos y porta un silbato, en referencia directa a los códigos de alerta usados por activistas migrantes: tres silbidos cortos advierten de una redada; uno largo, de una detención. La imagen une así dos historias de vulnerabilidad y resistencia: la del migrante y la del sapo concho.

Lo que comenzó como un símbolo musical terminó convertido en herramienta de protesta política. El sapo concho, impulsado por la narrativa de Bad Bunny, hoy encarna la resistencia latina y chicana frente a las políticas antimigrantes, demostrando cómo la cultura pop puede cruzar fronteras y convertirse en voz colectiva.