Pumas quedó eliminado de la Concacaf Champions Cup tras caer 4-2 en el marcador global frente a San Diego, resultado que representó un duro golpe para la institución, que veía en el torneo una oportunidad para volver a conquistar un título internacional.
Aunque los universitarios ganaron 1-0 el partido de Vuelta, la desventaja sufrida en California terminó siendo determinante. El técnico Efraín Juárez reconoció sin rodeos que no cumplir el objetivo de avanzar constituye un fracaso.
“Cuando no se cumplen los objetivos, como pasar a la siguiente ronda, es un fracaso. Esa es la realidad”, afirmó el estratega, quien destacó que su equipo generó oportunidades pero careció de contundencia frente al arco rival.
Juárez también se refirió a los rumores sobre una posible destitución, asegurando que se mantiene tranquilo, especialmente por la actitud competitiva que mostró su plantel. Señaló que el equipo fue agresivo, ofensivo y dispuesto a asumir riesgos, características que considera parte del estilo que busca consolidar.
Respecto al ánimo del grupo, el técnico admitió que existe frustración por no haber logrado la remontada, aunque aseguró que el plantel está fuerte y comprometido para lo que resta de la temporada.

























