El Senado de la República aprobó el ingreso de 19 marines estadounidenses a territorio mexicano para que participen en actividades militares conjuntas de adiestramiento con las fuerzas armadas de este país.
Con 105 votos a favor y una abstención, la Cámara Alta dio luz verde a la solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum para que miembros de los Navy Seals estadounidenses participen en el programa “Mejorar las Capacidades de las Fuerzas de Operaciones Especiales”.
El objetivo es realizar actividades de adiestramiento militar junto al ejército mexicano del 15 de febrero al 16 de abril en el Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina, en Campeche.
Los militares accederán al país con armamento y equipo militar a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, con el objetivo de “comprobar y fortalecer” las habilidades tácticas individuales y colectivas, así como desarrollar compatibilidad operativa entre la Unidad Naval de Operaciones Especiales de la Armada de México y los Navy Seals.
Cabe mencionar que la autorización de acceso a militares estadounidenses para entrenar a mexicanos ha generado polémica por la posible interferencia a la soberanía nacional.
Además, la autorización se produce en un contexto de presión por parte de Estados Unidos para que México intensifique su lucha contra los carteles del narcotráfico.























