Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, exlíder del Cártel de Sinaloa, está en riesgo de un ataque cardíaco y padece problemas respiratorios que le dificultan dormir.

Así lo declaró su abogada, Mariel Colón Miro, tras visitarlo en la prisión federal de máxima seguridad ADX Florence, ubicada en Colorado, Estados Unidos, donde cumple su sentencia de cadena perpetua dictada en julio de 2029 por una corte federal de Nueva York por narcotráfico y delincuencia organizada.

De acuerdo con su defensa, el mexicano tiene problemas para respirar correctamente en la noche debido al aire caliente de su celda, lo cual le interrumpe el sueño y hace que se levante cada dos horas “todo sudado y con palpitaciones”.

Colón Miro afirmó que “El Chapo” no está recibiendo tratamiento médico adecuado. Aunque dejó en claro que “no se está muriendo”, destacó que deben tratarlo para evitar “problemas más severos”.

En ese sentido, detalló que, desde hace año y medio, su cliente sufre molestias en un oído y congestión nasal.

La abogada explicó que Guzmán Loera permanece 24 horas al día en su celda, donde come, duerme y realiza sus actividades básicas. No tiene contacto físico con otros internos ni acceso regular a actividades como biblioteca o clases de inglés, a diferencia de otros reclusos.

Por ello, el equipo legal que lidera trabaja en un proceso legal para solicitar mejoras en las condiciones de reclusión, argumentando que busca garantizar las “necesidades básicas” del capo.

Hasta el momento, el Buró Federal de Investigación (FBI) no ha emitido un posicionamiento al respecto.