El gobierno de Estados Unidos anunció la emisión de dos licencias generales que permiten a cinco multinacionales petroleras reanudar operaciones en Venezuela sin riesgo de sanciones. Las compañías beneficiadas son Chevron (EE. UU.), Eni (Italia), Repsol (España), BP y Shell (Reino Unido).

La medida autoriza “todas las transacciones” relacionadas con el sector petrolero venezolano, así como contratos para nuevas inversiones en petróleo y gas. El anuncio se produjo tras declaraciones del secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, quien indicó que las ventas de crudo venezolano controladas por Washington ya superan los 1,000 millones de dólares y podrían generar otros 5,000 millones en los próximos meses.

Wright explicó que gran parte del crudo venezolano se procesa en refinerías estadounidenses y que las ganancias son entregadas al Gobierno encargado de Venezuela. Añadió que Washington mantendrá el control de las ventas y del flujo de fondos “hasta que se establezca un gobierno representativo en Venezuela”.

El funcionario señaló que “muy probablemente” se celebrarán elecciones libres antes de que concluya el segundo mandato del presidente Donald Trump.

En este contexto, Wright visitó junto a la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, las instalaciones de una planta de Chevron en la Faja Petrolífera del Orinoco, ubicada en Morichal, estado Monagas. La encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela, Laura Dogu, también participó en la actividad y difundió un mensaje en redes sociales destacando la cooperación energética.

La Faja Petrolífera del Orinoco, con más de 55,000 km², concentra el 87% de las reservas de crudo venezolanas, consideradas las mayores del mundo según Petróleos de Venezuela (PDVSA).