El piloto neerlandés Max Verstappen manifestó su inconformidad con el rendimiento y la experiencia de conducción del nuevo Red Bull durante la segunda jornada de ensayos en Baréin. Aunque marcó buenos tiempos y acumuló un alto número de vueltas, el actual campeón aseguró que el monoplaza “no es muy divertido de conducir”.

Verstappen explicó que la creciente influencia de la gestión energética y los nuevos componentes eléctricos han cambiado la esencia del manejo. Incluso bromeó al comparar la situación con la Fórmula E, categoría donde la eficiencia energética es clave.

Las pruebas dejaron también actuaciones destacadas: Charles Leclerc colocó a Ferrari en la cima de los tiempos, seguido por Lando Norris con McLaren. En tanto, George Russell destacó con Mercedes e Isack Hadjar finalizó quinto pese a fallas técnicas.

La jornada también generó atención sobre Sergio Pérez, quien continúa en la conversación mediática tras los cambios recientes en la escudería.

La temporada 2026 arrancará el 8 de marzo en Australia, marcando una nueva era técnica que ya genera opiniones divididas entre los pilotos.