El gobierno de Cuba anunció la cancelación indefinida del Festival del Habano 2026, que se realizaría del 24 al 27 de febrero, como consecuencia de la grave crisis energética y de combustible que atraviesa la isla. Apenas el viernes se registró un incendio en la refinería Ñico López, de La Habana, que empeoró la escasez de recursos energéticos en el país.

Este sábado, el comité organizador del evento envió un comunicado oficial a participantes, distribuidores y prensa internacional, en el que informó que la edición no se celebrará y que, hasta el momento, no hay fecha para reprogramar el festival.

El objetivo, dijeron los organizadores, es preservar los estándares de calidad y experiencia del evento, considerado el más prestigioso del mundo en torno al habano premium.

El Festival del Habano ha sido un importante motor económico para Cuba, generando millones de euros anuales en subastas y ventas vinculadas al sector tabacalero, además de atraer a aficionados, comerciantes y periodistas especializados de diversas partes del mundo. Por ello, su cancelación representa un duro golpe para la economía nacional y la industria del turismo.

La decisión ocurre en medio de una crisis energética sin precedentes en la isla, caracterizada por apagones prolongados, restricciones de combustible para transporte y aviación y cierres temporales de infraestructura turística.

La escasez de petróleo y combustibles se ha intensificado tras el fin de los suministros desde Venezuela y la reducción de importaciones que tradicionalmente ayudaban a sostener la matriz energética cubana.

A esa difícil coyuntura se sumó, el pasado viernes, un incendio de gran magnitud en la refinería Ñico López en La Habana, una de las pocas plantas de procesamiento de petróleo del país.

El siniestro —que generó una densa columna de humo visible desde amplias zonas de la capital— se originó en un área de almacenamiento de la planta y fue controlado posteriormente por los equipos de emergencia, sin que inicialmente se reportaran heridos.

Autoridades del Ministerio de Energía y Minas de Cuba indicaron que el fuego afectó principalmente un depósito de materiales en desuso y que las operaciones en la refinería se mantenían con normalidad tras el control del incendio.