El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el envío de un segundo portaaviones a Oriente Medio como parte de su estrategia para aumentar la presión sobre Irán y forzar avances en las negociaciones sobre armas nucleares.
El USS Gerald R. Ford, el más grande que posee el país vecino del norte, partirá en próximos días de aguas del Caribe, donde formó parte del amplio despliegue contra el narcotráfico.
Ahora, se unirá al grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln en el Golfo Pérsico. Esto como parte del refuerzo a la presencia militar estadounidense en la región, que eleva la tensión diplomática en un momento clave para el futuro del pacto nuclear.
Por su parte, en declaraciones ante medios de comunicación, Trump afirmó que un cambio de régimen en Irán sería “lo mejor que podría pasar”.
“Durante 47 años han estado hablando y hablando y hablando. Mientras tanto, hemos perdido muchas vidas”, sostuvo al referirse a las autoridades iraníes.
El mandatario no precisó a quién le gustaría ver al frente de Irán, aunque aseguró que hay personas que podrían asumir el poder si se produjera una transición política.
Hasta el momento, el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, no ha respondido públicamente a las declaraciones de Trump, que se producen en un contexto de renovada presión de Washington para que Teherán acepte un nuevo acuerdo que limite su programa nuclear.























