El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que hará una visita a Venezuela, aunque admitió que aún no se ha decidido la fecha del viaje.

Así lo afirmó el viernes, ante periodistas en la Casa Blanca, a quienes les explicó que todavía no está definido cuándo realizará dicho viaje. Esto, antes de partir para una base militar en Carolina del Norte, donde se reunió con miembros de las fuerzas especiales estadounidenses que participaron en la operación que terminó con la captura en enero del expresidente venezolano, Nicolás Maduro, que enfrenta un juicio en Nueva York acusado de narcoterrorismo y conspiración.

Tras la operación militar, el gobierno de Trump entregó el mando de la transición en Venezuela a la exnúmero dos de Maduro y actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y aseguró que la Casa Blanca está supervisando la labor de su Ejecutivo.

Antes de partir a Carolina del Norte, Trump también subrayó que Rodríguez está haciendo un “muy, muy buen trabajo” y alabó el marco acordado con Caracas para reabrir el mercado de producción de crudo venezolano a petroleras extranjeras bajo el estricto control de Washington.

“El petróleo está saliendo, y otras naciones están pagando mucho dinero por él, y nosotros nos encargamos de ello. Lo estamos refinando, y somos los únicos con la capacidad de refinar”, explicó sobre el rol que están jugando las refinerías estadounidenses del Golfo de México, especializadas en el procesamiento de crudo pesado, que es el que se produce principalmente en Venezuela.

Cabe mencionar que el secretario de Energía, Chris Wright, realizó esta semana una importante visita a Venezuela para reunirse con Rodríguez, mientras que el Departamento del Tesoro aprobó nuevas licencias que relajan aún más las restricciones existentes para que petroleras no venezolanas operen en el país caribeño.