El Departamento de Guerra de Estados Unidos informó que fuerzas militares llevaron a cabo una operación de interdicción y abordaje contra el petrolero Veronica III en aguas del Océano Índico. La acción se produjo tras una persecución transoceánica iniciada en el Mar Caribe, y fue descrita por el Pentágono como un ejercicio de “derecho de visita”.
El buque había sido identificado previamente como uno de los que desafiaron el bloqueo impuesto en las costas venezolanas a principios de 2025. Según el comunicado oficial, la operación se realizó sin incidentes y el carguero es ahora escoltado hacia un puerto bajo control estadounidense, cuyo destino final aún no ha sido revelado.
Imágenes difundidas en la red social X muestran a soldados estadounidenses descendiendo desde un helicóptero sobre la cubierta del Veronica III, mientras naves de apoyo naval flanqueaban al petrolero. Analistas de LSEG Vessel Tracker confirmaron la posición del buque en el Índico el 15 de febrero de 2026, verificando su identidad mediante estructuras de grúas y patrones de pintura coincidentes con archivos previos.
La interdicción forma parte de la política de “cuarentena” establecida por el presidente Donald Trump en diciembre de 2025. Esta medida busca restringir el movimiento de mercancías vinculadas a países bajo sanción, especialmente aquellos que integran la llamada “flota en la sombra”. Dichos buques suelen cambiar de bandera, utilizar nombres falsos o desactivar sus transpondedores para transportar crudo iraní y venezolano.
El Departamento de Guerra enfatizó que la operación demuestra la capacidad de Washington para actuar globalmente en defensa de su seguridad nacional. “Las aguas internacionales no son un santuario. Por tierra, aire o mar, los encontraremos y haremos justicia”, señaló la dependencia dirigida por Pete Hegseth.























