El régimen talibán en Afganistán oficializó un nuevo Código Penal y de Procedimiento que autoriza a los hombres golpear a sus esposas e hijos siempre y cuando las agresiones no dejen marcas físicas evidentes.
El documento, denominado oficialmente como Principios Penales de los Tribunales Talibanes fue firmado por el líder supremo, el emir Hibatullah Akhundzada, el pasado 7 de enero y entró en vigor de manera inmediata.
Sin embargo, la normativa no se hizo pública en ese momento, pues la ley fue aprobada de manera unilateral, gracias a un proceso que se realizó en secreto.
Por ello, fue recientemente cuando la población de Afganistán conoció la existencia del código, compuesto por 119 artículos.
Posteriormente, el 21 de enero pasado, la organización de derechos humanos Rawadari publicó el texto original en su sitio web.
De acuerdo con el escrito filtrado, una condena por violencia machista comprobada no superará los 15 días de prisión. Es decir, la pena dependerá de que la mujer logre o no demostrar el abuso ante un tribunal.
Además, elimina la violencia intrafamiliar como delito perseguible y la reclasifica como “castigo correctivo” dentro del hogar, por lo que el agresor queda blindado jurídicamente frente a cualquier señalamiento.
Por otra parte, un artículo autoriza castigos de hasta tres meses de prisión a las mujeres que visiten a su familia de origen sin el permiso de su esposo, mientras que otro establece la cadena perpetua y diez latigazos cada tres días a las mujeres que abandonen el hogar.
Es importante destacar que, históricamente, el sistema judicial afgano ha establecido los castigos corporales, por lo que la nueva reforma refuerza dicha tradición, institucionalizando prácticas que ya se aplicaban de manera informal.






















