El presidente interino de Perú, José Jerí, fue destituido este martes por el Congreso de dicho país a menos de dos meses de las elecciones generales. Con este, suman ocho cambios presidenciales en casi una década de inestabilidad política, iniciada en 2016.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Legislativo peruano sacó del poder a Jerí debido a las investigaciones abiertas en su contra por presuntas reuniones semiclandestinas con empresarios chinos contratistas, así como irregularidades en la contratación de funcionarias que previamente tuvieron reuniones con él en el Palacio de Gobierno.
Jerí ejercía de manera interina la Presidencia de Perú en su condición de presidente del Congreso, tras la destitución de Dina Boluarte, en octubre del año pasado.
En un último intento por salvarse, el partido Somos Perú, al que pertenece Jerí, propuso que se suspendiera el debate para que la destitución se diera a través de la figura de la vacancia (destitución presidencial), lo que exigía los votos de dos tercios de la cámara, algo que no que fue aceptado por la mayoría del Parlamento.
Pese a que, inicialmente respaldaron a Jerí, los partidos conservadores que controlan el Congreso le retiraron su confianza a pocas semanas de las elecciones, para distanciarse de la pérdida de popularidad del gobernante.
El único partido que mantuvo su apoyo a Jerí fue el fujimorismo, pues está en contra de que el país tenga un nuevo cambio presidencial.
La caída de Jerí fue tan rápida como su ascenso al poder: entró al Congreso en las elecciones de 2021 como suplente del inhabilitado expresidente Martín Vizcarra (2018-2020) y pasó de ser un legislador desconocido a presidir comisiones parlamentarias, luego dirigir el Legislativo entero. De ahí saltó a la presidencia.






















