El gobierno de Estados Unidos deportó a México a un bebé de dos meses y a su mamá pese a que tenía bronquitis y acababa de salir de un hospital.
Así lo denunció el congresista texano, Joaquín Castro, quien detalló que el menor responde al nombre de Juan Nicolás y pasó un mes, la mitad de su vida, en el Centro de Procesamiento Migratorio de Dilley, en San Antonio, Texas.
“Deportar innecesariamente a un bebé enfermo y a su familia es atroz”, acusó Castro en redes sociales, donde detalló que el infante salió de EE. UU. junto a sus padres y su hermana de apenas un año.
También dio a conocer que su oficina está buscándolos y responsabilizó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) por esta acción “monstruosa”.
De acuerdo con el testimonio de la madre, Mireya López, el bebé fue trasladado el lunes a un hospital local, donde le diagnosticaron bronquitis, tras estar “constantemente enfermo” en el centro de detención de Dilley, donde incluso presentó vómitos.
Cabe mencionar que más de mil 400 personas permanecen retenidas en dicho espacio, entre ellas al menos 400 niños, en condiciones inadecuadas, incluyendo falta de cuidado médico y educación, además de comida y agua en mal estado.
El polémico centro estuvo cerrado durante el gobierno de Joe Biden, pero fue reabierto por Donald Trump a su regreso a la Casa Blanca.
Según el Deportation Data Project, entre enero y octubre del año pasado se registró un promedio mensual de 170 niños arrestados, frente a los 25 que hubo en los últimos 16 meses del gobierno de Biden.























