Líderes y dignatarios de más de 20 países asistirán a la primera reunión de la Junta de Paz impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para solucionar conflictos mundiales, comenzando por el de Gaza, confirmó este miércoles la Casa Blanca.

En rueda de prensa, la portavoz, Karoline Leavitt, indicó que en breve se dará a conocer la lista oficial de participantes al evento, que se llevará a cabo en el Instituto de Paz de Washington, recientemente rebautizado con el nombre del republicano.

También reiteró que los países donarán más de 5 mil millones de dólares para la reconstrucción de Gaza, como ya había adelantado Trump el pasado fin de semana.

La entidad también enviará “miles de efectivos a la fuerza internacional de estabilización y a la policía local para mantener la seguridad y la paz de los habitantes de Gaza”, agregó Leavitt.

Es importante señalar que al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno han aceptado formar parte de la Junta. Entre los 26 países fundadores, según publicó la cuenta oficial de la entidad en X, están Israel, Argentina, El Salvador, Paraguay, Arabia Saudí y Egipto. En contraste, naciones como Francia, España y Suecia, han rechazado formar parte.

Los presidentes de Argentina, Javier Milei, y de Paraguay, Santiago Peña, anunciaron que viajarán a Washington para participar en la reunión.

También confirmaron su asistencia el mandatario indonesio, Prabowo Subianto, y los líderes de Camboya, Hun Manet; y de Vietnam, To Lam. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no estará presente en la capital estadounidense y en su lugar enviará a su ministro de Exteriores, Gideon Saar.

México, Rumanía, Italia y República Checa participarán como observadores, al igual que la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica.

Cabe mencionar que el estatuto de la entidad otorga amplios poderes a su presidente, en este caso a Trump, como el derecho de veto o de fijar la agenda, y prevé mandatos permanentes para los mayores contribuyentes financieros. La membresía permanente en la junta cuesta mil millones de dólares.