La presidenta Claudia Sheinbaum informó que enviará al Congreso una iniciativa de reforma para eliminar privilegios en las jubilaciones y pensiones de exfuncionarios de alto nivel. La propuesta no contempla al Poder Judicial y pretende generar un ahorro de 5 mil millones de pesos, que se destinarán a programas sociales.

La reforma establece que las pensiones de exservidores públicos no podrán superar el 50 % de la remuneración del titular del Ejecutivo federal, salvo aquellas previstas en condiciones generales de trabajo. Según explicó Raquel Buenrostro Sánchez, titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, esta medida forma parte de una política más amplia contra los privilegios y busca garantizar un uso responsable del gasto público.

Sheinbaum subrayó que la iniciativa pretende cerrar prácticas heredadas de administraciones pasadas, donde algunos exfuncionarios recibían beneficios superiores incluso al salario presidencial. “Este tipo de privilegios ofenden al pueblo”, señaló, al recordar que millones de trabajadores reciben pensiones mucho menores.

En agosto de 2025, el Gobierno federal difundió un informe sobre pensiones consideradas exorbitantes en Luz y Fuerza del Centro y Pemex. El análisis reveló que más de 14 mil extrabajadores de Luz y Fuerza recibían pagos anuales superiores a 28 mil millones de pesos, con pensiones mensuales que en algunos casos alcanzaban hasta un millón de pesos.

En el caso de Pemex, más de 22 mil pensionados bajo el régimen de confianza representaban un costo cercano a 24 mil 844 millones de pesos al año. Al menos 544 personas percibían montos por encima de las percepciones presidenciales, con pagos que llegaban a ser hasta 39 veces mayores al promedio nacional de pensiones.

Estas cifras han generado debate sobre la sostenibilidad y justicia de los esquemas de jubilación financiados con recursos públicos, y se han convertido en uno de los principales argumentos de la administración de Sheinbaum para impulsar la reforma.