Un tribunal de Corea del Sur condenó a cadena perpetua al expresidente Yoon Suk-yeol, tras hallarlo culpable de insurrección por su imposición fallida de la ley marcial a finales de 2024, la cual desató una de las crisis institucionales más profundas en la historia democrática del país.

Así lo determinó el juez Jee Kui-youn, al señalar que Yoon trató de paralizar la Asamblea Nacional al enviar al ejército y fuerzas antidisturbios al Parlamento tras el decreto.

También acusó que el exmandatario buscaba “subvertir la Constitución”, al obstruir las instituciones constitucionales y socavar los valores democráticos fundamentales.

Es importante destacar que la corte no sentenció a Yoon Suk-yeol con la pena de muerte que había solicitado la fiscalía.

Además de Yoon Suk-yeol, el exministro de Defensa, Kim Yong-hyun, fue sentenciado también a 30 años de prisión.

Las condenas de este jueves se suman a las pasadas contra el exprimer ministro Han Duck-soo, a 23 años de cárcel, y el exministro del Interior Lee Sang-min, a siete años, por su papel en la implementación del estado de excepción.

Cabe mencionar que el encarcelado exlíder surcoreano declaró la ley marcial la noche del 3 de diciembre de 2024, un decreto que fue bloqueado por el Parlamento horas después.

El exmandatario fue destituido en abril de 2015 por el Tribunal Constitucional, al considerar que no había indicios de una situación de emergencia que justificara el decreto.

Anteriormente, el expresidente fue sentenciado a cinco años de cárcel en enero pasado por obstrucción de la justicia.