La Fiscalía General de la República (FGR), junto con el gabinete de seguridad y autoridades de salud, iniciaron una investigación tras la intoxicación de siete menores en Huauchinango, Puebla. El hecho ocurrió el pasado sábado por la mañana, cuando los niños consumieron tamales en un puesto callejero de la colonia El Potro.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que instruyó al gabinete de seguridad a verificar si los alimentos estaban contaminados con fentanilo, una sustancia altamente tóxica que puede causar la muerte incluso en pequeñas cantidades. La mandataria subrayó que lo primero es confirmar la presencia de la droga y, posteriormente, determinar cómo llegó a los tamales y quiénes serían los responsables.
Los menores, de entre 2 y 11 años, fueron trasladados al Hospital General tras presentar síntomas como vómito, deshidratación y convulsiones. Seis de ellos fueron dados de alta el mismo día al evolucionar favorablemente, mientras que una niña de 10 años permaneció hospitalizada tras dar positivo a fentanilo en pruebas toxicológicas.
El embajador Ronald Johnson expresó su solidaridad con las familias afectadas y advirtió que el fentanilo “no distingue nacionalidades ni edades”. A través de su cuenta oficial, hizo un llamado a desmantelar las redes de tráfico de esta droga sintética que, dijo, envenenan comunidades tanto en México como en Estados Unidos.
El gobierno municipal de Huauchinango informó que la niña de 10 años fue dada de alta el 15 de febrero “sin ninguna complicación”. También señaló que se realizaron investigaciones en el lugar donde se elaboraron los tamales y que las muestras fueron enviadas al Laboratorio Estatal de Salud Pública para análisis microbiológicos, cuyos resultados están en espera.






















