Líderes y representantes de más de 40 países participaron en la primera reunión de la Junta de Paz impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para resolver conflictos, empezando por Gaza.

Al iniciar la reunión en Washington, el republicano afirmó que la suya “es la junta directiva más importante” en términos de poder y prestigio, pues reunió a los líderes mundiales más influyentes.

Durante su intervención, el mandatario pidió a los representantes de varios países asistentes —cuyos conflictos aseguró haber puesto fin— que se levantaran para agradecer su trabajo, entre ellos Kosovo, Serbia, India, Pakistán, Camboya y Tailandia.

También anunció que EE. UU. aportará alrededor de 10 mil millones de dólares a la Junta de Paz, aunque precisó que esa cifra es muy pequeña si se le compara con el costo de la guerra en la Franja de Gaza.

De igual forma, detalló que Kazajistán, Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Baréin, Qatar, Arabia Saudita, Uzbekistán y Kuwait han contribuido con más de 7 mil millones de dólares al paquete de ayuda que la Junta.

Al respecto, es importante detallar que el estadounidense adelantó a inicios de la semana que anunciaría compromisos de más de 5 mil millones de dólares por parte de los países miembros para financiar la reconstrucción en Gaza.

En su discurso también sentenció que su Junta de Paz “supervisará” a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en un futuro, para asegurarse de su funcionamiento.

Incluso, afirmó que su nuevo organismo se encargará de fortalecer a la ONU, que tiene un “potencial tremendo”.

Cabe mencionar que, entre los asistentes, estuvieron los presidentes de Argentina, Javier Milei, y Paraguay, Santiago Peña; así como el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán.