La Corte Suprema de Estados Unidos declaró que el gobierno de Donald Trump se extralimitó en el uso de poderes de emergencia para imponer aranceles a socios comerciales. La decisión, emitida en Washington, responde a demandas de importadores y busca delimitar el alcance de la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA) de 1977.

Con una mayoría de 6-3, el Máximo Tribunal, encabezado por el presidente John Roberts, consideró que los aranceles constituyen un tipo de impuesto reservado al Congreso. El fallo representa uno de los primeros grandes reveses para Trump en su segundo mandato, pese a que la Corte está dominada por jueces conservadores.

El gobierno de Canadá aplaudió la decisión del Supremo, señalando que refuerza su posición de que los aranceles impuestos bajo la IEEPA eran “injustificados”. Dominic LeBlanc, ministro responsable de las relaciones comerciales con EE. UU., destacó que aunque el fallo es positivo, sectores como el acero, el aluminio y el automotriz siguen afectados por los aranceles de la Sección 232, aplicados bajo argumentos de seguridad nacional.

Canadá, miembro del G7 y uno de los países más afectados por los gravámenes de Trump, ha visto una reducción en su comercio con Estados Unidos. En 2025, las exportaciones hacia el país vecino cayeron un 5.8 %, mientras que las importaciones descendieron un 2.9 %. Como resultado, el superávit comercial se redujo a 81,600 millones de dólares, frente a los 101,300 millones de 2024.

Tras el anuncio de la Corte Suprema del país estadounidense, Trump defendió los aranceles detallando que estos se mantendrán en vigor bajo el artículo 301. Además de advertir sobre una orden que impondrá un gravamen global del 10% encima de los ya existentes.