El gobierno de Estados Unidos informó que desde enero de 2025 ha asegurado más de 36 mil armas de fuego y más de 2 millones de municiones, de las cuales 4 mil 359 armas y 648 mil 975 municiones tenían como destino México. La Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) señaló que estas incautaciones están vinculadas a pandillas y organizaciones criminales transnacionales.
Robert Cekada, subdirector de la ATF, reconoció que el tráfico de armas no es un problema exclusivo de la frontera suroeste, sino una amenaza nacional. Aseguró que la agencia está “atacando agresivamente” a cárteles y redes criminales para cortar su acceso a las armas y llevar a los responsables ante la justicia.
La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) reveló cuatro rutas principales de tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México: California–Tijuana, Arizona–Nogales, Nuevo México–Ciudad Juárez y Texas–Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros. Estas rutas fueron detectadas en el marco de la operación coordinada Firewall, establecida en septiembre de 2025 para reforzar inspecciones en la frontera.
El general Alejandro Ramos Flores explicó que la legislación estadounidense, derivada de la interpretación amplia de la Segunda Enmienda, dificulta la aplicación de controles más estrictos sobre la producción y comercialización de armas. Señaló que esta situación ha permitido históricamente el desvío de armas hacia el crimen organizado en el país mexicano.
México también destacó que Estados Unidos no se ha sumado a instrumentos internacionales clave contra el tráfico ilícito de armas, como la Convención Interamericana, el Tratado sobre el Comercio de Armas y el protocolo específico de la Convención contra la Delincuencia Organizada Transnacional.























