El director de Mercedes-AMG Petronas F1 Team, Toto Wolff, acusó a fabricantes rivales de la Fórmula 1 de presionar a la Fédération Internationale de l’Automobile (FIA) para modificar la normativa de motores en plena pretemporada.

Las declaraciones se dieron durante los test en Baréin, luego de que la FIA anunciara una propuesta de votación electrónica para cerrar una presunta “laguna” reglamentaria relacionada con relaciones de compresión y expansión térmica en las unidades de potencia.

Equipos como Ferrari, Red Bull, Audi y Honda habrían cuestionado el desarrollo de Mercedes, proveedor también de McLaren, actual campeón. Sin embargo, Wolff aseguró que su escudería aceptará cualquier decisión, aunque criticó la forma en que se ha gestionado el tema.

“Filosóficamente no estoy de acuerdo, pero esto ha ocurrido durante 50 años en la F1”, expresó el directivo, quien calificó la polémica como “una tormenta en un vaso de agua”.

Además, desmintió versiones que apuntaban a problemas en la certificación del combustible 100% sostenible de Mercedes, asegurando que dichas acusaciones carecen de fundamento.

La controversia surge en el arranque de una nueva era de motores en la categoría reina del automovilismo.