El mundo de la música latina está de luto tras la muerte de Willie Colón, reconocido como uno de los máximos exponentes de la salsa y apodado “El Malo del Bronx”. Su familia confirmó el deceso la mañana de este día a través de un comunicado difundido en redes sociales, donde señalaron que el artista murió acompañado por sus seres queridos.

En el mensaje, sus familiares pidieron respeto y privacidad durante el duelo, al tiempo que destacaron que su legado artístico permanecerá vigente. “Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico”, expresaron, agradeciendo además las muestras de cariño del público y la comunidad musical.

William Anthony Colón Román nació el 28 de abril de 1950 en Nueva York, dentro de una familia puertorriqueña radicada en el Bronx. Desde joven mostró talento para el trombón y desarrolló un estilo influenciado por el son cubano, el jazz y el rhythm and blues.

A los 17 años inició su carrera profesional bajo el sello Fania Records, donde grabó junto a Héctor Lavoe una serie de discos que retrataron la vida urbana latina en Estados Unidos. Esa dupla marcó una etapa decisiva en la consolidación de la salsa como fenómeno global.

A finales de los años setenta, Colón volvió a hacer historia al asociarse con Rubén Blades para lanzar Siembra, considerado el álbum más vendido en la historia del género. Con letras sociales y arreglos innovadores, redefinió el alcance cultural de la salsa.

También colaboró con figuras como Celia Cruz y participó activamente en proyectos comunitarios y causas sociales, ampliando su influencia más allá de los escenarios.

Con su muerte, la salsa pierde a uno de sus arquitectos fundamentales. Sin embargo, su música —marcada por trombones potentes, narrativa urbana y compromiso social— seguirá sonando como parte esencial de la identidad latina.