El actor estadounidense Robert Carradine falleció a los 71 años, según confirmó su familia en un comunicado difundido por el medio especializado Deadline. De acuerdo con el mensaje, el intérprete se quitó la vida tras enfrentar durante casi dos décadas el trastorno bipolar.
“En un mundo que puede parecer tan oscuro, Bobby siempre fue un faro de luz para quienes lo rodeaban”, expresó su familia, que también manifestó su deseo de que su experiencia ayude a combatir el estigma asociado a las enfermedades mentales.
Su hermano, el también actor Keith Carradine, señaló que Robert “luchó durante dos décadas contra el trastorno bipolar, que finalmente lo venció”, y pidió recordar su talento, sentido del humor y calidad humana.
Nacido el 24 de marzo de 1954, Robert pertenecía a la reconocida dinastía artística encabezada por su padre, John Carradine, y compartió trayectoria con sus hermanos David Carradine y Keith.
Fue ampliamente conocido por interpretar a Sam McGuire en la serie Lizzie McGuire, protagonizada por Hilary Duff, papel que lo acercó a nuevas generaciones.
En cine debutó en The Cowboys junto a John Wayne. Más tarde participó en Coming Home, dirigida por Hal Ashby, así como en Mean Streets de Martin Scorsese.
También formó parte del elenco de The Long Riders y de la comedia Revenge of the Nerds, consolidando una carrera diversa en cine y televisión.
Su hija, la actriz Ever Carradine, conocida por su participación en The Handmaid’s Tale y Runaways, compartió un mensaje en redes sociales donde recordó el amor, la complicidad y las enseñanzas de su padre.
“Era todo corazón”, escribió, al invitar a quienes la encuentren a preguntarle sobre él, porque tiene “mil historias” que contar.
Robert Carradine deja tres hijos y una trayectoria marcada por el talento, el legado familiar y una lucha personal que su familia decidió visibilizar para generar conciencia.


























