La lancha estadounidense involucrada en el enfrentamiento que dejó cuatro personas muertas en la costa de Cuba llevaba 14 fusiles de asalto y combate, además de 12 mil 846 balas de distintos calibres.

Así lo aseguró el Ministerio del Interior de Cuba durante una transmisión televisiva, donde aportó nuevos detalles sobre los hechos ocurridos el pasado miércoles, cuando diez cubanos residentes en Estados Unidos protagonizaron una balacera con agentes de la Tropa Guardafrontera cubana.

“Es armamento de combate”, afirmó el jefe del Estado Mayor de la Dirección de Tropas Guardafronteras, Ivey Daniel Carballo, quien argumentó que la intención era “realizar actos terroristas, promover un desorden público” y “atacar unidades militares”. En ese sentido, defendió la respuesta de la guardia fronteriza, incluso la calificó de “correcta”.

Según la reconstrucción de los hechos que presentaron las autoridades, dos embarcaciones partieron de Florida con diez tripulantes, pero una de las naves fue abandonada a medio camino debido a fallas del motor.

Los cinco integrantes de esa nave y el material que transportaba se trasladaron entonces a la otra embarcación, que acabó en aguas territoriales cubanas. Por ello, la lancha rápida iba “sobrecargada” con más de tonelada y media, al transportar a un total de diez personas y grandes cantidades de armas, municiones y un completo equipamiento militar.

Esa embarcación entró a las 7:10 horas de la mañana en aguas territoriales cubanas y despertó sospechas, por lo que se dio el encuentro con autoridades que terminó en balacera.

De acuerdo con las autoridades, el tiroteo se produjo a unos 20 metros de distancia. Específicamente, 21 impactos de bala golpearon a la lancha rápida y 13 a la de la guardia fronteriza.