El reciente conflicto armado en Medio Oriente ha encendido las alarmas rumbo al Mundial 2026, luego de que surgiera la posibilidad de que Irán, ya clasificado al torneo, pueda retirarse tras los ataques de Estados Unidos en la región.
El presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, apareció en televisión para advertir que el combinado nacional analiza su participación ante la situación que vive el país.
Por ahora, la FIFA se mantiene a la espera de los acontecimientos antes de emitir una postura oficial. En caso de concretarse una baja, el organismo tendría que definir si designa un sustituto o, en un escenario extraordinario, modifica las sedes de los partidos para evitar que el equipo iraní dispute encuentros en suelo estadounidense.
No sería la primera vez que una selección declina tras clasificarse. En Brasil 1950, India, Escocia y Turquía renunciaron por motivos económicos y administrativos. En Francia 1938, Argentina se ausentó como protesta por la designación europea, y Colombia declinó organizar el Mundial 1986 por razones financieras.
A meses del arranque del torneo, la incertidumbre deportiva y política vuelve a cruzarse en el camino del fútbol internacional.


















