La guerra contra Irán podría extenderse hasta por ocho semanas, dio a conocer el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth; la nación tiene municiones suficientes para completar su campaña contra el país persa.

Así lo destacó en rueda de prensa desde el Pentágono, donde señaló que, “en menos de una semana, las dos fuerzas aéreas más poderosas del mundo contarán con el control total de los cielos iraníes y un espacio aéreo sin disputa”.

En ese sentido, aseguró que EE. UU. está ganando “de manera contundente, devastadora y sin piedad”, al tiempo de reconocer que “esto nunca se concibió como una pelea justa”.

Además, indicó que, una vez controlados los cielos iraníes, Estados Unidos empezará a emplear “bombas de gravedad de precisión guiadas por GPS y láser de 500, 1000 y 2000 libras, de las cuales tenemos unas reservas prácticamente ilimitadas”.

Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, dijo en la misma comparecencia que Washington tiene “suficientes municiones de precisión para la tarea en cuestión, tanto en el plano ofensivo como en el defensivo”, aunque señaló que no revelará volúmenes concretos por seguridad operativa.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también subrayó que el Pentágono no encara escasez de munición.

“En cuanto a municiones y arsenales, Estados Unidos tiene capacidad más que suficiente no solo para ejecutar con éxito la operación Furia Épica, sino también para ir mucho más allá. Además, tenemos arsenales en lugares que mucha gente en este mundo desconoce”, aseguró Leavitt.

Finalmente, Caine indicó que la capacidad de disparo de misiles balísticos de Teherán ha caído un 86 por ciento desde el primer día de combate, con una disminución del 23 por ciento solo en las últimas 24 horas.

Según el funcionario estadounidense, el Comando Central ha pasado ya “de grandes grupos de ataque deliberados con municiones de largo alcance, lanzadas desde fuera del alcance de fuego del enemigo, a realizar ataques de precisión desde dentro, directamente sobre Irán”.