A escasos metros de donde la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se reunió con autoridades en Jalisco, la tumba de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, permanece cubierta de flores y coronas, símbolo de la atención que aún genera su figura.

El sepulcro se encuentra en el Recinto de la Paz, un cementerio ubicado en Zapopan, Jalisco, a menos de un kilómetro del sitio donde la mandataria encabezó su conferencia matutina el viernes 6 de marzo de 2026.

Aunque ya no hay presencia visible de fuerzas federales ni estatales como el día del entierro, durante un recorrido se observaron personas que vigilaban discretamente a quienes se acercaban a la tumba. Algunos fotografiaban con teléfonos celulares, identificados como “halcones”, vigilantes que suelen monitorear movimientos en zonas controladas por el crimen organizado.

Los restos de Oseguera Cervantes fueron reclamados por sus familiares ante la Fiscalía General de la República (FGR) y trasladados al panteón para su sepultura. La tumba, cubierta de flores frescas y marchitas, se ha convertido en un punto de interés tras la muerte del líder criminal abatido por las Fuerzas Armadas el 22 de febrero.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aclaró que el despliegue de fuerzas federales durante el funeral tuvo como objetivo proteger a la población y evitar incidentes, no brindar seguridad al capo. También descartó que exista un operativo especial en el panteón para impedir visitas.